20 de noviembre
Un texto para mi padre, escrito a los diez años de su asesinato y actualizado cada año que pasa.
(Este pequeño texto lo escribí cuando se cumplieron diez años del asesinato de mi padre. Quiero publicarlo aquí en este día tan especial como mi primer “post”, no solo para que quede registro, pero como un símbolo de homenaje en esta nueva aventura. Si bien el texto original contenía la palabra “diez”, por los diez años, me he tomado la libertad actualizarlo ya que no cambia la esencia del mensaje original, y pretendo hacerlo mientras pueda.)
Dieciséis años es mucho, o muy poco,
depende del viento.
Dieciséis años de días que pasan,
unos rápido, otros lento.
Dieciséis años donde cada día te veo,
de paso, en algún pensamiento.
Te siento.
Dieciséis años y tanto por contarte que me atoro,
todo quiere salir al mismo tiempo.
Dieciséis años de historias, de risas, de llantos,
de alegrías y de sufrimiento.
Dieciséis años de imaginarte con tus nietas,
si supieras, ahora tienes hasta un nieto.
Dieciséis años que parecen toda una vida,
o tan sólo un segundo, como en este momento.
Te extraño.
Dieciséis años en los que mientras más me conozco,
más te encuentro.
Dieciséis años que no estás allá arriba
pero sí aquí, bien adentro.
Te quiero.


A mi padre, Pepe. (1942-2009)